La Gambeta Eterna
Un homenaje al fútbol arte

Jul
22

RomarioAsí lo definió el gran Jorge Valdano luego de haber presenciado en vivo su talento. “El rey de la baldosa”, “El definidor por excelencia”, son algunos de los muchos calificativos que se han utilizado para definir al genial, pero no por eso menos polémico, Romario de Souza Faría.

Nacido en Río de Janeiro en 1966, “O Baixinho” es entre otras cosas el Máximo Goleador en Primera División en la historia del fútbol mundial con 14 veces (10 en Brasil, 3 en Holanda y una en España), con el curioso dato de que la entre la primera y la última vez que lo consiguió hubieron 19 años de diferencia (20 y 39 años). Además, tras guíar a su selección al tetracampeonato mundial en 1994, donde obtuvo el Balón de Oro, fue elegido como Fifa World Player de ese año.

El Chapulín es también, el segundo jugador, tras Pelé, en atribuirse el hecho de haber marcado más de 1000 goles durante su carrera, aunque, al igual que en el caso de O Rei, esta cuenta no está exenta de la polémica ya que algunos de estos goles fueron marcados en amistosos o categorías juveniles.

En todo caso, con o sin mil goles, la estadística oficial de la FIFA le reconoce 930 goles en 1177 partidos, dando un escalofriante promedio de 0,79, que resume a un simple número lo extraordinario que fue Romario de cara al gol.

Pero por supuesto, como todo gran genio no estuvo exento de las polémicas. Su amor por la noche y las mujeres, sumada a sus constantes negativas a entrenarse y su falta de puntualidad, le provocaron innumerables conflictos con distintos entrenadores a lo largo de su carrera, entre los más recordados el que lo llevó a ser excluido del mundial 2002  por Luiz Felipe Scolari. Aunque, su rendimiento en la cancha hacía parecer que esto no afectaba en nada su efectividad con el balón.

También nos acostumbró a hacer ruido en cada ocasión que tenía un micrófono cerca, llegando a afirmar por ejemplo que: “En Río de Janeiro tienen muchos reyes, pero Dios, sólo uno”. También es recordado cuando se puso a la altura de los grandes de la historia diciendo: “Pelé dice pavadas cuando habla pero es incomparable; después está Maradona, un tipo que me gusta, y el tercer mejor jugador de la historia soy yo”. Y por supuesto otra perlita del crack brasileño fue cuando reconoció su indisciplina: “Nunca fui un atleta, pues para eso hay que dormir, beber y comer como un atleta. Yo podría haberlo hecho y habría sido mucho mejor, pero no tan feliz”.

Tan grande en la cancha como controversial fuera de ella. La lluvia de elogios recibidos por O Baixinho a lo largo de su carrera es interminable, ya que, sin duda, dentro del área chica (su habitat natural) no ha existido futbolista que se le compare.


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Jul
20

socrates2El 19 de febrero de 1954, nació en Belém, Sócrates Brasileiro Sampaio de Souza Vieira de Oliveira, conocido popularmente como el Doctor Sócrates, debido a la rareza de haber obtenido un doctorado en Medicina en la Facultad de Medicina de Ribeirão Preto, Sao Paulo, mientras jugaba al fútbol profesionalmente.

En lo futbolístico, Sócrates es recordado por haber capitaneado y formado parte de la muy admirada Selección Brasileña de los mundiales de 1982 y 1986, junto a jugadores de la talla de Zico, Falcao o Toninho Cerezo, equipo que de la mano del gran Telé Santana, maravilló al mundo con su Jogo Bonito, y que a pesar de no haber ganado ninguno de los dos torneos, quedó grabado para siempre en la memoria de los amantes del buen fútbol.

Podemos mencionar además su famosa ejecución de penaltis, de espaldas al arco y con el tacón del pie, o los 404 goles marcados a lo largo de su fructífera carrera (la mayoría con la camiseta del Corinthians).

Es precisamente en este club paulista en donde el Doctor pasaría a la historia por algo más que por su gran talento futbolístico. A principios de los años 80, Brasil pasaba por una dictadura militar con mano de hierro y con casi 20 años en el poder. De la mano de Sócrates, se instauró en el club un modelo administrativo llamado “Democracia Corinthiana”.

Bajo este sistema, todos los aspectos del club se decidían por consenso, desde la comida hasta las alineaciones, siempre respetando al máximo las libertades individuales de los jugadores en su vida fuera de las canchas. Lo increíble es que, para tomar estas decisiones, contaba por igual el voto del último de los suplentes que el del más antiguo de los directivos.

El principal objetivo de este movimiento era expresar rechazo a la dictadura, por lo que se llegó a utilizar lemas en sus camisetas como “Democracia ya” o “Yo quiero votar para Presidente”. Además, probó que la organización colectiva no va en contra del éxito, ya que bajo esta forma de “auto-gobierno” el equipo se alzó con los Brasileiraos 82 y83, y Sócrates fue elegido como el mejor jugador del continente en el segundo de estos años.

Es claro que, sin siquiera esforzarse, fue un todo un crack dentro de las canchas, y aún así, es el valor de su lucha filosófica y política lo que lo hace realmente grande, y es por esto que el legado de O Doutor estará vivo por muchos años en los corazones y mentes de quienes amamos la libertad.

Jul
18

El FenomenoLo dieron por acabado en más de una ocasión. Y en cada una de ellas, volvió para demostrar que su magia aún estaba ahí. A pesar del innegable paso de los años, el público sigue pidiendo su presencia en las convocatorias de la “verdeamarelha”. Definitivamente, hablar de Ronaldo Luís Nazário de Lima, es hablar de uno de los delanteros más letales y espectaculares que haya pisado un campo de fútbol.

La estadística no miente, sus 346 goles en 415 partidos, con 0.70 de promedio, son cifras que dan miedo de sólo escucharlas. Si a esto le sumamos que es, con 15 goles, el máximo artillero de la historia de los mundiales, queda claro que sus goles no solo que son muchos, sino también que son de los importantes.

Dos veces campeón del mundo (una sin jugar, la otra como máxima figura), tres veces Fifa World Player, dos veces Balón de Oro, dos veces Pichichi de la liga española, y muchas otras distinciones individuales que lo convierten en uno de los jugadores más laureados del fútbol mundial.

Su currículum es impresionante también, ya que además de Cruzeiro (donde debutó con tan solo 16 años) y Corinthians (donde juega actualmente), Ronnie paseó su clase por Europa en clubes como el PSV Eindhoven, FC Barcelona, Inter de Milán, Real Madrid y AC Milan.

Pero, a pesar de todo esto, lo que hace más grande aún a Ronaldo es su capacidad de renacer de las cenizas una y otra vez. Tuvo su primera lesión en la rodilla derecha durante su época en el PSV, que lo tuvo casi un año fuera de las canchas, pero fue la grave lesión sufrida en la misma rodilla  jugando para el Inter la que lo mantuvo alejado de las canchas por casi dos años. Cuando Luiz Felipe Scolari lo convocó para el mundial de Corea y Japón, nadie pensó que sería capaz de volver a su mejor nivel, pero O Fenômeno lo logró, consagrándose no solo campeón del mundo, sino también máximo goleador de la copa.

Luego de su espectacular retorno, continuó su carrera con aparente normalidad sin lesiones de gravedad. En cambio empezaron sus problemas de peso, sobretodo en sus últimos meses en el Real Madrid, en los que se lo notaba evidentemente fuera de forma. Pero en el 2008, ya con la camiseta del Milan, volvió el calvario. En un partido ante el Livorno, sufrió una rotura del tendón rotuliano en la rodilla izquierda (la rodilla “buena”), lo que, dada su edad, parecía ahora sí acabar con la carrera del astro brasileño.

14 meses después, Ronaldo volvió a demostrar su grandeza, tras fichar con el Corinthians. Fue pieza fundamental para la obtención del Campeonato Paulista (donde fue elegido mejor jugador) y la Copa de Brasil, probando una vez más, que se necesitaba mucho más para terminar con su determinación y talento.

El hermoso gol ante el Compostela con el Barça, la  importancia de los dos goles con la Seleçao ante Alemania en la final de mundial 2002, o la emoción mostrada en su gol ante el Palmeiras en su regreso con el Corinthians, marcan los tres aspectos que convierten a Ronaldo en un verdadero fenómeno: Magia, Eficacia, y Coraje. Solo nos queda por ver, que más nos tiene preparados el “gordo” goleador hasta el verdadero final de su espectacular carrera.

Jul
12

GarrinchaSu vida fue una prueba de como el fútbol bien jugado puede llenar de alegría los rostros de millones de personas. En Brasil, su tierra natal, muchos sostienen que incluso fue mejor que Pelé. Por supuesto que me refiero a Manuel Francisco Dos Santos, mejor conocido como Garrincha.

Antes de que ni siquiera nacieran Cristiano Ronaldo, Robinho o Ronaldinho, “Mané”, como también le llamaban, se divertía gambeteando rival tras rival con la camiseta de su querido Botafogo y de la Selección de Brasil. Ganó dos mundiales (1958 y 1962) siendo la máxima figura en el segundo de ellos, liderando al Scratch al bicampeonato tras la lesión de Pelé en el segundo partido.

Con él precisamente, formó una de las duplas de ataque mas temibles que se recuerden, siendo tan letales, que Brasil jamás perdió un partido en que ambos estuvieran en la cancha.

A pesar de haber sufrido polio, lo que causó que tuviera los pies 80 grados girados hacia adentro y la pierna derecha 6 cm más larga que la izquierda, Garrincha revolucionó para siempre el mundo del futbol, convirtiéndose sin duda en el mejor extremo derecho que se haya visto en una cancha de fútbol.

Su picardía y atrevimiento para encarar rivales, lo convirtieron en la máxima expresión de la gambeta y el regate, y por supuesto en abanderado del tan admirado “jogo bonito”.

Murió prematuramente a causa del alcoholismo y sumido en la miseria, y su sepelio fue uno de los más concurridos de la historia de Río de Janeiro, en donde miles de personas se juntaron a darle el último adios a este gran idolo. Su epitafio describe un poco de lo que significaba Mané para sus seguidores. “Aquí descansa en paz el hombre que fue la alegría del pueblo: Mané Garrincha”, dice.

Es por esto que el recuerdo de su fútbol vivirá eternamente, y probablemente, muchas de las jugadas y gambetas que vemos hoy en día no existieran de no ser por este extraordinario jugador.